jueves, 3 de febrero de 2011

Los tiempos están cambiando

No sé si para los poetas cambian los tiempos, parece que no. Parece que las voces levantadas una mañana hace mucho siguen en un éxodo que no encuentra ni tierra ni descanso, ni paz ni cielo. Los poetas, extraños animales en la tierra, los visionarios y locos, los magos y místicos, los poetas bajitos, los que vienen a cantar cosas de poca importancia. Que los vemos arrastrar su sombra o llevarla como bandera incendiada, los poetas que viven en su espacio personal, en su cosmos particular. Los que hacen de ese yo, un Yo de multitud.
Inevitablemente se vive como poeta cuando se nace poeta, no existe otra forma. Se es lo que se es y se hace lo que se es. No hay más oficio que el de poeta, mortal como todos pero celestial en la forma de llevar sus alimentos.
Los tiempos y la sociedad siguen regañando al poeta, lo ignora cuando le va bien lo escucha cuando le va mal pero casi siempre es una sociedad, materia subjetiva, que ignora al poeta.
Y qué puede hacer el poeta, pues gritar, patalear, seguir escribiendo poesía, cultivar flores de ceniza. Hacer de su vida un papalote, llevar consigo el costal de huesos, su costal de sueños y varios niños en el costal por si da hambre en el camino.
El poeta no puede, aunque quiera bajar la guardia, no debe dormir, tiene que estar atento a los impulsos de su fiebre.
Ay, el poeta, lo vi llegar con su carga pesada de aire. Lo vi mover al mundo, lo escuche separar en dos al mar y lo vi alimentarse a sí mismo como a su propia bestia.
Nadie más lo vio sólo lo vi yo. Y por eso nadie me cree que ahí está indicando el camino al que nadie quiere ir. Todos dan vueltas y vueltas. Curioso verlo y ser testigo.
Yo sigo al poeta. No sé a dónde me lleve pero sé que me llevará lejos y rápido.
Así podré respirar por fin. La luz es la locura del cielo. Sigo a la luz.
El poeta lo vi vestido de mundo, lo vi azotado por el mundo, lo espero cuando se atrasa. Mis poetas no necesitan a nadie por eso necesitan a todos. ¡Vaya con el pan que comen!
Es pan seco, amargo, desértico. Yo lo leo, al poema, lo leo como ley divina, escrita con fuego sagrado, lo veo en la oscuridad de mi cuarto, lo leo en la oscuridad de mis ojos y lo escribo en la oscuridad de la hoja en blanco. Vaya con el poeta, ¿nadie entiende? animal raro es la razón. No encuentro domadores para tal fiera. Animal puro es la imaginación, me enseña.
Los poetas, los veré largo tiempo dentro y fuera de este tiempo eterno que en algún sitio les dijo: "Heredarán la angustia como alimento." Y aquí, sentado frente al mar de almas, mastico un gran bocado. Mastico. Trago.

lunes, 29 de noviembre de 2010

La Carta del Depredador

Casi lista La Carta del Depredador para los poetas de la Retaguardia.

viernes, 16 de abril de 2010

LA POESÍA ES PARA LA POESÍA /Por: Blanca E. Vázquez Hidalgo


Fonz en el país de Larracilla
Foto: Carlos Larracilla




LA POESÍA ES PARA LA POESÍA

Por: Blanca E. Vázquez Hidalgo

“La poesía no es para los ojos del intelectual

que cobra sangre en las universidades

y vende sin vergüenza su lengua y sus corruptos labios.

Afortunadamente la Poesía no es para el lirón,

ni para el más listo, ni para la virgen del cerebro,

ni para la sonrisa, ni para el libro, ni el librero.

Maravillosamente la Poesía es para la Poesía”

Marco Fonz

Los pasos apresurados de aquellos que habitamos metrópolis, urbes, ciudades asfixiantes que individualizan y lastiman, son los mismos pasos de aquellos que hemos sido testigos visuales y de querencia del paso del tiempo, del agotamiento, de la vida y la sin vida. Es ahí donde se han acogido las desdichas pero también se ha creado la palabra que redime y lucha para encontrar un espacio libre de cobardía y el escarnio.

Nuestra tierra ha surgido del hambre, de las idolatrías y de los símbolos: Mujeres y hombres que se desconocen pero que tienen hermanada su sangre, mujeres y hombres que al paso del tiempo les han querido desfigurar ese ombligo de la luna y que nadie, nadie puede arrebatarles. Porque es ahí donde la sangre mexicana ha tapiado los sueños y donde cientos de máscaras humanas recorren el tiempo para encontrarse y reencontrarse. Gran monstruo urbano, huella de la cotidianidad del pasado y el presente.

Cuando se habla de espacio casi siempre nos imaginamos un lugar (comúnmente vacío), José Luís Coraggio nos dice que es una dimensión de la realidad; que está inminentemente unido a las cosas y sus procesos físicos (nosotros/as somos materia y nos desarrollamos en un espacio). Y ese espacio “no existe por sí mismo” es dimensional. “Los espacios vacíos la luna/ descarnada sonriente los llena/ con fantasmas con miedos con locos/” (p.27). El espacio se produce a través de los elementos materiales y sus transformaciones.

Con sus exorbitantes brazos la poesía inunda la ciudad, le sabe y la sustrae; ella resurge en cada voz escondida tras una tapia, una esquina o edificio desvencijado por el tiempo, la poesía penetra en la urbanidad, transforma ese lenguaje sistemático que las aulas han querido introducirnos a quemarropa y que en algunos tiempos fue a golpe y sangre. La poesía lo salva, lo construye y lo rehace, para tener palabras y sentidos que identifiquen a la voz poética con aquel atrevido o atrevida que le lee. Nada somos fuera del sentimiento libertario, libertad en la pluma manejada por el pensamiento crítico y cuestionador, de la voz acallada por parapetos convencionales y aleccionadores. La poesía nos salva.

Marco Fonz nos otorga en OZYKO un espacio que remite a la gran ciudad, al espacio avasallador de las calles habitadas por vocablos y donde las mujeres y los hombres tropiezan con la semántica y la sensibilidad. El texto tiene un formato 18 por 14 cm, su cuerpo se compone de 64 páginas, Forma parte de la Colección DESTOS DEME DOS Poesía De La Era del Vacío Vol. 8. La cubierta de color caqui tiene una imagen de un ser animalesco, producto del trabajo de Israel Miranda.

En este libro Fonz reúne 40 poemas divididos en Los Martirios, La Danza de los Idiotas y Ozyko . Un corpus poético que brinda al lector la oportunidad de recorrer el espacio citadino, la dolencia, la palabra, el enajenamiento intelectual. Es ahí donde la poesía recoge el sentir cotidiano del ultraje mundano de la estandarización social: “…un país en donde la estética/ se dedica a cortar cabellos de hombres y mujer/ las universidades se hacen pasarelas de moda/ los artistas son decoradores de interiores/ los genios cargan computadoras y los demás no existen/…” p. 51

Su poesía puede ser entendida como una lucha contra la entropía a la que todo parece dirigirse “Merecemos las calles y las avenidas/ son nuestras Silencia con todas sus cruces y crucificados, / los hombres de fuego, los niños de tierra,/ las bellas Marías de leche, los perros y su mierda/…” p. 13

En Fonz hay un tránsito extenuado aunque persistente de la soledad para acoger el arrebato de la conciencia: “…nadie entonces en los autobuses/ Noto tu ausencia/ los hombres vienen las nubes van/ y nos soy hijo de ninguno/ p. 47 y muchas veces triste o despiadado va al desplante inteligente del escarnio y la crítica de esta cultura de masas “El hombre y su escritorio son uno mismo/ muerte vida y sueños sexuales/ en un monstruo creado por la cosmogonía moderna./ Moderno funcionamiento de este ser/ creado para detener todo lo que avanza./ … Monstruo inservible de la época pensada/ tan libres eran los dos/ cuando uno era árbol/ y el otro bajaba de él/ p. 29

El hombre cotidiano, el que deambula por las calles, el que tropieza con otros y otras, el que embebe la vida, la destruye, la sostiene; ese hombre que observa que se detiene en el resquicio de la inmundicia, en el resplandor de la luz y crea con grafías significados coléricos y desesperados líneas versales, jugando con imágenes y símbolos para dar su voz, una voz poética que llaga a algunos y ofende a otros, pero que también redime y alegra. Ese ser es el poeta, y aunque su trabajo dicen algunos es estéril y no sirve para nada en este panorama amorfo y globalizante, continúa en su espacio lírico para asustar la realidad. Esa que ha envuelto a la poesía en un constante juego de egos y retribuciones institucionales La poesía esa gran perra no tuvo la culpa/ de que inventaran los premios y las becas/” p.35

¿Qué tan ecuánime puede ser un poeta cuando se cree de los elogios de las masas apabullantes? ¿Cuánta necesidad existe para aquel que sostiene la palabra en una página en blanco para decir verdades, sus verdades y no venderse en la moda y la ostentación? ¿Cómo lograr el equilibrio entre el espacio creativo y el reconocimiento y no caer? “Caíste/ qué le vamos a hacer ahora/ que tu rodilla guarda cicatriz tan grande como tu apuro/ de mirar a dónde vienes/ sin saber a dónde caes/…qué le vamos a hacer si vives engañado a esa altura/ engañado de importancia/ y para terminar engañado de caídas” p. 30

“La poesía ha dicho Rimbaud, quiere cambiar la vida. No piensa embellecerla como piensan los estetas y los literatos, ni hacerla más justa o buena, como sueñan los moralistas. Mediante la palabra, mediante la expresión de su experiencia, procura hacer sagrado al mundo; con la palabra consagra la experiencia de los hombres y las mujeres, entre ellos y su conciencia. No pretende hermosear, santificar o idealizar lo que se escribe. Por eso no es moral o inmoral.

En Ozyko se afinan y perfeccionan el tema de quehacer del poeta, con afección y sorna reclama el espacio de donde se vive, y revive las corporalidades olvidadas de cuerpos infinitos. Marco Fonz nos permite entrar en su perturbadora y totalizadora irrupción de las miradas cotidianas, este poeta deja su voz y la convierte en un instrumento de afirmación y protesta.

lunes, 22 de marzo de 2010

Abrir los oídos a Lautreamont


"Aquí hay quienes escriben para conseguir los aplausos de los hombres, por medio de nobles cualidades del co­razón que la imaginación inventa o que ellos puedan te­ner. ¡ Yo hago servir mi genio para pintar las delicias de la crueldad! Delicias no pasajeras ni artificiales, si­no que, al comenzar con el hombre, terminarán con él. ¿No puede el genio aliarse con la crueldad en las resoluciones secretas de la Providencia? ¿O porque se sea cruel se tiene que carecer de genio? La prueba se verá en mis palabras; vosotros sólo tenéis que escuchar­me, si queréis… Perdón, me pareció que los cabellos se me habían erizado, pero no es nada, pues con mi mano he conseguido colocarlos fácilmente en su pri­mera posición. El que canta no pretende que sus cava­tinas sean algo desconocido, al contrario, se satisface de que los pensamientos altivos y perversos de su hé­roe estén en todos los hombres’.

Conde de Lautreamont

martes, 9 de marzo de 2010

Para N.D.

Odilon Redon


Gloria al hombre que logra transmutar su dolor en creación. Su dolor en olvido y en camino a seguir. Volver de los pequeños infiernos del ser humano y hacerlos poema. Gloria al hombre enamorado del principio y de los confines. El lamento es ancla que hay que hacer que flote que se libere que se vuelva un ancla de polvo y de respiro. Hasta hoy caí en el juego cruel de los espejos de alabanza hueca. Por fin escucho palabras de sabiduría en boca de una joven sacerdotisa que trae en sus manos un fuego nuevo y que sana.
El otro día a la hora en el que la tarde entra a mi cuarto ella me tomo entre sus brazos y me curó y me salvó y sacó de mi todo mal y me dejó transparente y vacío para ahora llenarme con flores de futuros cósmicos nacidos inevitablemente del caos.
Aprender a guardar silencio, aprender a ver que hay caminos sobre el mar. Aprender a que la ira se convierta en poema, en canción, en creación. Dormir con la paz de los hombres buenos. Salvar los enojos y hacer del llanto la risa viva del hombre resucitado. Gloria al dos veces muerto y dos veces vivo. El amor nuevamente hace de mí un genio, un buen genio con bonanza. Qué importa ahora los malos poetas los corruptos los enfermos de un poder pequeño miserable mortal. Qué importan ahora las asociaciones de escritores o de artistas tan malos como tan pobres llenos de miedo. Toda lucha está en la felicidad de la creación, en el plasmar palabra, obra y pensamiento en cada huella que uno deja en la tierra. Los veré por sobre mi hombro y me dará risa el haber jugado con ellos. Los malos poetas.
Ella mi primavera, mi luna roja, mi corazón blanco. Mi camino a Lisboa. Ella poeta y maga. Ella risa del conocimiento. Ella vientos alisios. Reconocimiento del juego y del sueño en letras del fuego negro. No tengo que hacer preguntas ella me contesta sin decir yo nada sin que nada ella diga. Lo que ayer comenzó con violencia en otra parte en otros días es ahora la ternura quien da profundidad a mi visión. Nada ya queda para lo pasado, sólo las hojas sobre la tierra. Ahora me dice ella que los árboles crecen al revés y yo los veo de esa forma y vuelo por debajo de la tierra.
Gloria al hombre enamorado de los abismos de lo posible pues le es dado alas para ser libre. Gloria a quien se libera del dolor y de la monotonía. De la falsa magia y de la falsa poesía.
Gloria a quien se descubre nuevo y bello. Bienaventurado el Mesías Salvaje y su genio del amor universal y fraternal.
Ahora al entender todo dejo mi antiguo cuerpo, mis miedos, mi violencia y mi ira.
Dejo lo triste, lo malo, lo podrido en la palabra, lo terreno.
Gloria a quien pertenece ahora al mar y sus creaturas. Ahora al escuchar la voz de ella. Ahora al oírla escucho el latido del corazón de sus poemas.
Gloria al hombre enamorado de quien es imagen, destino y poesía. Ella.

abstrakta de Pablo Salmerón


La naturaleza toda guarda en su carne más profunda la visión y el latir del poeta. Influye o no en los poemas. Se ve de alguna o muchas formas reflejada en las palabras o las estructuras que el creador decide usar para la construcción de su propio libro. Si José Gorostiza veía al poema como una construcción arquitectónica. El poeta Pablo Salmerón ve en su poemario abstrakta toda una construcción de mundos naturales. abstrakta no deja nada al azar y propone todo a la imaginación, el juego y la conciencia. Poemario que como la creación del mundo se fue armando poco a poco, sin prisa y con un latir que no es casual y sí es completamente natural. Algo tendrá que ver que el poeta Pablo Salmerón sea nacido en Madrid algo tendrá que viva desde hace años en San Cristóbal de Las Casas. Algo o mucho tendrá que ver su visión particular sobre la poesía, los poetas y el poema.
abstrakta es de esos poemarios que proponen un nuevo ver en el poema. Heredero de la tradición de los "ismos" de las vanguardias que muchos se empeñan en sepultar y que muchos niegan que sean poemas los creados en las vanguardias. Hasta se atreven a decir que en las vanguardias no se crearon grandes obras. Que necedad de negar lo que no se puede comprender. En fin, las vanguardias, crearon grandes obras, grandes poemas, y profunda libertad creativa. Esto sólo para ocupar de alguna manera las palabras académicas. Grandes, grande, fundacional, todas esas palabras etiquetas que la academia se encarga de alimentar cada cierto tiempo para seguir reafirmando panteones enteros de poetas de bronce. En cambio la libertad creadora y creativa no necesita grandes palabras. Necesita lo que tiene y es: libertad.
Así Salmerón con su abstrakta nos regresa al mundo natural y libre de la poesía. En sus páginas, en sus versos, en el poema y en el conjunto de poemas, la forma humana, la forma natural, la palabra en cueros y en vestimenta de gala. Los dibujos de Iván Villaseñor que abren un diálogo entre el poema y el trazo.
En abstrakta de Pablo Salmerón se conjuga todo lo que un lector de poesía busca y necesita.
Compartir la respiración natural del poeta con la vida sin prisa y sin atropellos. Hay que agradecer que el poeta Pablo Salmerón con abstrakta nos muestra que es verdad que el otro poema es posible.

lunes, 8 de febrero de 2010

Programa de Poetas en la Periferia en el Palcio de Minería

Viernes 19 de febrero de 14:00 a 14:45 hrs. Recital de Poesía. Poetas en la Periferia con Margarito Cuellar y Miguel Ángel Godínez. SALÓN B SEIS.

Viernes 19 de febrero de 17:00 a 17:45 hrs. Recital de Poesía. Poetas en la Periferia con Andrés Cisneros y Adriana Tafoya. AUDITORIO TRES.

Sábado 20 de febrero de 16:00 a 16:45 hrs. Recital de Poesía. Poetas en la Periferia con José Vicente Anaya y Marco Fonz de Tanya. AUDITORIO TRES.

Sábado 20 de febrero de 18:00 a 18:45 hrs. Lectura Escenificada. Jean Genet con Fernando Huerta. AUDITORIO DOS.

Domingo 21 de febrero de 14:00 a 14:45 hrs. Homenaje a la poeta Thelma Nava. SOTERO PRIETO.

Domingo 21 de febrero de 18:00 a 18:45 hrs. Presentación de libro y lectura Dramatizada. Nuevos títulos de Editorial Andrógino (Teatro). Réquiem Profano, de Constantino de la Cruz. AUDITORIO TRES.

Domingo 21 de febrero de 19:00 a 19:45 hrs. Recital de Poesía. Dos poetas, dos generaciones: Alberto Trejo (Ciudad de México) y Jorge Lara (Yucatán). AUDITORIO DOS.

Miércoles 24 de febrero de 16:00 a 16:45 hrs. Lectura escenificada. Concha Urquiza con Tanya de Fonz. SOTERO PRIETO.

Viernes 26 de febrero de 16:00 a 16:45 hrs. Conferencia. El silbido de la tribu: el mito urbano en la joven poesía latinoamericana por Iván Oñate (Ecuador). AUDITORIO DOS.

Viernes 26 de febrero de 17:00 a 17:45 hrs. Recital de Poesía. Poetas en la Periferia con Federico Corral Vallejo y Juan Carlos H. Vera. AUDITORIO TRES.

Sábado 27 de febrero de 15:00 a 15:45 hrs. Presentación de libro. Aire de dos espaldas, de Marco Fonz de Tanya. SALÓM B SEIS.

Sábado 27 de febrero de 19:00 a 19:45 hrs. Presentación de libro y Recital de Poesía. El país de las tinieblas, de Iván Oñate (Ecuador). AUDITORIO TRES.

Domingo 28 de febrero de 14:00 a 14:45 hrs. Charla Literaria. El misticismo en la literatura con Ignacio Solares y Felipe Garrido. AUDITORIO CUATRO

Domingo 28 de febrero de 18:00 a 18:45 hrs. Homenaje. Homenaje a Macario Matus. Con Irma Pineda, Francisco Javier Santiago Regalado “Puga”, Maura Matus Ortega, Judith Santoprieto y Macario Matus Ortega. Lectura de poemas: Maura Ortega Gómez AUDITORIO UNO, SOTERO PRIETO.

Domingo 28 de febrero de 19:00 a 19:45 hrs. Presentación de libros. Nuevos títulos de Editorial Andrógino. Corazón de sortilegio, de Jaime Coello y Deriva, de Pablo Salmerón. SALÓN B SEIS.